La decisión marca la distancia entre Milei y Villarruel, una relación que se deterioró progresivamente desde el inicio de la gestión libertaria. De esta manera, el Gobierno también evitará una de las imágenes más esperadas del acto patrio: el eventual saludo, o la ausencia de él, entre el Presidente y su vice.
El Tedeum del 25 de Mayo es una ceremonia tradicional de la política argentina y suele contar con la presencia conjunta de las máximas autoridades nacionales. Habitualmente, el mandatario parte caminando desde Casa Rosada junto a su gabinete y cruza la Plaza de Mayo hasta la Catedral Metropolitana para participar del oficio religioso.
En años anteriores, Villarruel había formado parte de la celebración oficial pese a las tensiones internas. Sin embargo, esta vez la ruptura quedó plasmada de manera explícita con su exclusión del acto.
En tanto, sí fueron invitados funcionarios nacionales, diputados, senadores de La Libertad Avanza y aliados del PRO, además del presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.