Las partidas salen del incremento de dos puntos en los derechos de exportación que abonan las empresas que venden al exterior soja y sus derivados (aceite, pellets y harinas), que pasaron a tributar un arancel de 33%. El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) será el administrador del fideicomiso.
Las bolsas de harina que se produzcan a partir de este fideicomiso deberán contar con una identificación correspondiente con la leyenda “Harina subsidiada por el Estado Nacional”, para que el comprador pueda conocer el precio que debe abonar.
Los precios establecidos para la bolsa de 25 kilos son: harina 000 común: $1.200; harina 0000 común: $1.440; harina 000 calidad 24/26 gluten: $1.320; harina 000 calidad 26/28 gluten: $1.440; harina 000 calidad + de 28 gluten: $1.560; harina tapera: $1.560; semolín: $1.560; harinas acondicionadas y especiales (inglés): $1800; y premezclas, harinas integrales: $1800.
A granel por toneladas los precios son los siguientes: harina 000 común: $47.100; harina 0000 común: $56.520; harina 000 calidad 24/26 gluten: hasta $51.810; harina 000 calidad 26/28 gluten: hasta $56.520; harina 000 calidad + de 28 gluten: hasta $61.230; harina tapera: $ 61.230; semolín: $61.230; harinas acondicionadas y especiales: hasta $70.650; premezclas, harinas integrales: hasta $70.650.
Dichos valores no contemplan impuestos ni costos logísticos, según se informó.
Con esos valores, el Gobierno cree que el kilo de pan en todo el país podrá venderse al consumidor final a un precio de entre 220 y 270 pesos.
La Secretaría de Comercio Interior, que tuvo a su cargo el diseño y la implementación del plan, remarcó que "garantiza a los molinos el efectivo desembolso de las compensaciones a través de un adelanto financiero adecuadamente caucionado, siempre que efectivamente la harina se comercialice a los precios establecidos". También advirtió que las inspecciones y fiscalizaciones sobre este último punto serán exhaustivas y se sancionará a todos aquellos que no respeten lo acordado.