El comunicado emitido por el directorio del nosocomio, cuya redacción fue "revisada minuciosamente por la Casa Rosada", advirtió que continuará el proceso de auditoría interna en el Garrahan. "Estamos erradicando los desvíos presupuestarios y gastos superfluos", afirmaron desde el texto, en línea con la política de ajuste y control del gasto público impulsada por el Gobierno.
En un párrafo que generó controversia, la administración del hospital dejó en claro su postura frente a los reclamos: "Este incremento es resultado de la planificación presupuestaria dispuesta para esta etapa del año, no de las medidas de fuerza guionadas por la militancia kirchnerista que se esconde detrás de los médicos". Esta declaración sugiere una interpretación política de las demandas de los profesionales de la salud.
La tensión en el Garrahan se había intensificado en los días previos, con reclamos de los residentes por mejoras salariales y condiciones laborales. El Gobierno, a través de la administración del hospital, había solicitado a los médicos residentes que suspendieran el paro por 48 horas para buscar un acuerdo. Con este anuncio, se espera que el conflicto se encamine hacia una solución y se normalicen las actividades en uno de los hospitales pediátricos de referencia en el país.