La falta de trabajo afectó en el segundo trimestre más a las mujeres que a los hombres. “Entre los varones, dicha tasa se ubicó en 9%. Entre las mujeres, la tasa de desocupación fue de 10,4%, presentando en este caso un descenso de 1,9 puntos porcentuales con respecto al trimestre anterior (12,3%)”, explicó el informe del organismo de estadísticas.
En el segundo trimestre de 2021 bajó la tasa de actividad, que mide a la población económicamente activa (PEA) sobre el total de la población. Esta relación llegó a 45,9% y disminuyó con respecto al 46,3% que había marcado en el período inmediatamente anterior. De esta manera, interrumpió la tendencia alcista luego de tres trimestres.
Si bien hubo un crecimiento interanual de la tasa de actividad en comparación con el 38,4% del segundo trimestre de 2020, se observa un claro retroceso en comparación con el nivel previo a la pandemia. Entre enero y marzo de 2020, la tasa de actividad era de 47,1%. Esa distancia mayor a 11 puntos porcentuales con relación al último dato refleja el efecto desaliento que opera sobre personas que no tienen trabajo, pero ya no lo buscan.
Como resultado de esa situación, cae la tasa de actividad y, con ella, la de desempleo porque no se cuentan entre los desocupados a aquellos que no intentar conseguir trabajo.