Cruces por las regulaciones del Estado
Durante el debate en el recinto, los defensores del proyecto argumentaron que muchas de las leyes vigentes representan trabas absurdas y desactualizadas para la vida cotidiana. El diputado de La Libertad Avanza, Bertie Benegas Lynch, respaldó enfáticamente la medida y criticó a la política tradicional por acumular regulaciones con el único fin de "hacerle la vida imposible" a los ciudadanos.
En sintonía, su compañero de bloque Nicolás Mayoraz explicó que el objetivo principal es suprimir reglas que quedaron totalmente superadas por el avance tecnológico o que atentan contra las libertades individuales, señalando como ejemplos extremos la antigua ley de Azotes o la ley de mochileros.
El rotundo rechazo de la oposición
Desde los sectores opositores, la lectura del proyecto fue completamente distinta y el rechazo se hizo sentir con fuerza. El legislador de Unión por la Patria, Nicolás Trotta, advirtió que detrás de esta iniciativa formal se esconde la intención de continuar "destruyendo al Estado".
A las críticas se sumó la referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, quien cruzó duramente al oficialismo cuestionando el supuesto carácter inocuo de la reforma y aseguró ante el recinto que la gran mayoría de los diputados presentes desconocía el contenido real y el impacto de las normas que estaban votando para su eliminación. Con la media sanción asegurada, el debate se trasladará ahora a la Cámara de Senadores, donde el Gobierno buscará la sanción definitiva.