La trompada sorprendió a Di Francesco, que tropezó, cayó y se golpeó la cabeza contra la puerta de la camioneta. “Dale, ahora juntá la basura vos, quiero que traigas la camioneta y juntes toda la basura sino te ca... a palos”, le dijeron los agresores una vez que ya estaba lastimado en el piso, contó a La Voz del Pueblo Ramiro, hermano del joven golpeado y testigo del hecho.
“No quedaba mucha gente, los pocos que quedaban estaban en la fogata y a Felipe lo agarraron cuando fue a buscar la camioneta. Son dos desquiciados, mi hermano tiene 23 años, es un pibe, y estos locos, tienen más de 30 años, tendrían que estar con su familia, y andan haciendo quilombo en fiestas clandestinas”, agregó el hermano. Los presuntos agresores a los que hizo referencia el joven son los hermanos Lucio Cozzi e Ignacio Cozzi, de 31 años, quienes ya fueron notificados en su domicilio por orden de la fiscal a cargo de la investigación, Natalia Ramos.
Por su parte, Guillermo Di Francesco, padre de la víctima, contó al mismo medio que su hijo sufrió doble fractura de tabique, cuatro dientes rotos, un corte en la cara y un traumatismo en el ojo, y que estuvo primero internado en el Hospital de Claromecó y ahora se recupera en la clínica Hispana.
El hombre fue lapidario al referirse a los rugbiers involucrados y afirmó que “le pegaron dos trompadas de callados y, cuando se estaba cayendo, le pegaron otra más con la que les partieron todos los dientes. No fue una pelea, porque él (Felipe) no es de pelear, le pegaron de callado, de cobardes”. Después, sostuvo que su familia buscará que “los culpables paguen las consecuencias del brutal ataque a su hijo”.