Sin este financiamiento, “nos encontraríamos en un problema similar al de octubre”, dijo el ministro al ser consultado sobre las posibilidades de pagar normalmente los salarios de noviembre, y mucho menos, dejar alguna previsión para el aguinaldo.Por esto mismo, Gantus –mostrando signos de agotamiento pero bastante tranquilo– explicó que las herramientas financieras de Mendoza son “el descubierto del Banco Nación por $600 millones que por contrato como entidad financiera de la Provincia nos ofrecen mes a mes; los adelantos de la coparticipación por $400 millones, y una extensión del mismo Banco para sueldos por otros $100 millones”. Es decir, con todos sus recursos el Gobierno cubre $1.100 millones de los $1.200 millones de la nómina salarial, mientras el resto (contratos, prestaciones, más contribuciones patronales, ART) lo paga con recaudación de impuestos locales, a medida que ingresan día a día.
Es evidente entonces que nunca alcanza, por lo que Gantus admitió, con total sinceridad, que en diciembre se repetirán los problemas para pagar salarios, cuando aún no se terminó de abonar los sueldos del mes de octubre. Según detalló, todavía no cobran los legisladores ni los funcionarios, y con la recaudación de ayer de $50 millones recién se completó una parte más de contratos de Salud, parte de la deuda con proveedores de meriendas y otra de los fondos para escuelas privadas subsidiadas, Coprosamen e Iscamén.El ministro de Hacienda fue invitado este miércoles por los legisladores que integran habitualmente la comisión de Labor Parlamentaria de Diputados, ya que pronto cambiará la composición partidaria de esa cámara y era la única oportunidad de responder los pedidos del radicalismo para que informara sobre la situación de las cuentas públicas antes del cambio de gobierno.Por eso, estuvo rodeado por los miembros de esa comisión formada por todos los partidos, y el presidente de Diputados Jorge Tanús, quien junto con el propio ministro y otros miembros del oficialismo recalcó todo el tiempo que “las dificultades actuales se deben en gran parte a la negativa del radicalismo de votar nuevos préstamos durante la discusión presupuestaria de los últimos dos años”.Gantus dijo que “en realidad esta situación tiene un componente presupuestario, pero al no tener la herramienta del financiamiento, hemos atendido de deuda púbica consolidada, no flotante, para el día de hoy $1.300 millones, y eso se paga con fondos de la provincia. Eso es lo que descalza las cuentas, ya que al no tener otra herramienta hay que disponer de la caja provincial”.Además, desmintió que el Banco Nación y el Ministerio de Economía nacional están castigando políticamente a Mendoza, retrasando el auxilio financiero. Según el ministro, hay varias complicaciones circunstanciales que impiden avanzar y otras provincias, como Chubut, Buenos Aires, Entre Ríos, Salta, Neuquén y Tierra del Fuego están pidiendo financiamiento, por lo que tal paquete de demanda al mercado termina por afectarlo. Por ello el Ministerio de Economía debe tener un número final de cuánto requieren todas las provincias, para disponer cómo, cuánto y cuándo pedir el préstamo. Ese argumento, también fue atado por Gantus a otros dos de índole político: por un lado, la cercanía de las elecciones presidenciales que, sin duda, gane quien gane, determinará cambios en el Banco Nación, y por otro, la salida de esa entidad de Juan Ignacio Forlón (designado como miembro de la Auditoría General de la Nación), que dejó en suspenso todas las conversaciones para luego del 22 de noviembre.De todos modos, el ministro se mostró confiado en que Mendoza obtendrá los préstamos porque tiene mejores antecedentes en cuanto al pago de sus obligaciones.