Ni bien comenzó el Superclásico femenino, a los cinco minutos, Daniel Pontiel intentó despejar un pase gol al área con su pierna derecha, pero el pique le jugó una mala pasada y la pelota le pasó por debajo de su botín. Eso le facilitó la tarea a la delantera Urbani, quien acompañó la jugada hasta el final y anotó un gol histórico, pese a la marca de Laura Felipe.
Después, a los cinco del segundo tiempo, River llegó al empate ante Boca y ahora el regalo fue de la visita: la arquero Laurina Oliveros y la defensora Adriana Sachs dudaron en el despeje y fue Del Trecco la que aprovechó el obsequio.
Si bien no hubo público como consecuencia de la continuación de las obras de remodelación en la cancha, algunos familiares, allegados y personal acreditado sí presenciaron el Superclásico. Tanto el conjunto de Daniela Díaz como el de Jorge Martínez arribaron punteros -junto a UAI de Urquiza- e invictos a este encuentro.
Un dato de color es que Boca lució en el Monumental la misma camiseta amarilla con la que el equipo de Sebastián Battaglia ganó 1-0 allí mismo el pasado domingo. La iniciativa de usar esta casaca salió del propio equipo de Las Gladiadoras y fue aprobada por el club sin mayores complicaciones.