El defensa de 32 años ha desarrollado la mayor parte de su carrera en Nueva Zelanda y desde 2019 juega con el Wellington Phoenix de la A-League australiana. Con la selección mayor debutó en 2012.
Su cuenta de Instagram tenía apenas 85 publicaciones y ninguna superaba los 300 likes.
El martes 26 de mayo, Scarsini pidió a su comunidad que ayudara a volver viral a Payne. Y funcionó.
Dos días más tarde, el defensa ya había alcanzado el millón de seguidores y sus publicaciones promediaban cerca de 300 mil likes. A eso se sumaron miles de comentarios de aficionados de toda Latinoamérica mostrando su apoyo al neozelandés.
Ante el revuelo, el futbolista publicó un video en Instagram en el que, no solo agradeció en español a su nuevo fan base, sino también a Scarsini por la iniciativa:
“Las últimas 48 horas han sido una locura, por decir lo menos. Solo quiero expresar mi gratitud por poder representar a mi país en el Mundial y aprecio todo el amor de todo el mundo”.
Nueva Zelanda disputará este verano su tercera Copa del Mundo y la primera en 16 años. Pero antes de debutar en el Grupo G ante Bélgica, Egipto e Irán, Tim Payne ya consiguió algo inesperado: convertirse en una de las historias virales del torneo.