Allí el DT de San Lorenzo, Rubén Insúa, hizo entrar a Ortigoza. El veterano volante no falló y le dio los tres puntos a los de Boedo.
El partido tuvo muy pocas acciones delante de los arcos ya que el "catenaccio infranqueable" de Insúa funcionó a la perfección, porque el Vélez del "Cacique" Medina no logró romperlo.
Con este método San Lorenzo suma 13 empates y 7 victorias, que le dan 34 puntos y está octavo con Godoy Cruz y Tigre.
Vélez, por su parte, sigue anteúltimo con 19 unidades: sólo ganó tres partidos en este certamen, empató 10 y perdió otros 10.
Insúa no se movió de su línea de cinco con tres centrales más Giay y Braida como laterales-carrileros. Luego plantó a Mendez y a Elías como recuperadores y Cerutti y “Perrito” Barrios para abrir la cancha y alimentar a Bareiro.
Medina ubicó una línea de cuatro, Garayalde y Seoane como volantes de contención, Fernández de enlace con Bou unos metros por delante, Osorio de torre sobre los centrales rivales y Janson moviéndose por el sector izquierdo del ataque.
El viento cruzaba el campo de juego del Bidegain y eso perjudicaba a ambos equipos, por lo que en varias oportunidades hubo momentos en que el balón se movió de manera incierta y misteriosa. El conjunto resultó un partido gris y tedioso.
Recién en el minuto 25 hubo una emoción, cuando Barrios remató cerca de un palo luego de que Giay decidiera romper mandatos y pasar al ataque con velocidad y gambeta para meter un centro.
Vélez respondió a los 39m con Valentín Gómez, que tras una pared con Bou, llego al área y pateo fuerte para que Batalla se revolcara para evitar el tanto de los de Liniers. Y la última del primer tiempo fue para el local, un buen tiro de Cerutti que despejó Burián.
El complemento fue similar, aunque Vélez trató de asociar a sus futbolistas y crear acciones. Le faltó imaginación. Los cambios de uno y otro tampoco alcanzaron para cambiar el clima del cotejo.
Sobre el final, el "catenaccio criollo" de Insúa tuvo su rédito cuando Braida llegó hasta el fondo, desbordó y tiro un centro para que Vombergar cabeceara y la pelota diera en el brazo de De lo Santos. Durante el tiempo que demandó el cobro del penal Ortigoza calentó. Entró preparado. Y convirtió.
Luego quedaron tres minutos de partido en los que Vélez trato de asustar, pero la gente de San Lorenzo tapó con cánticos y así sellar la cosecha de tres puntos.