Ante un muy buen marco de público el comienzo del encuentro fue intenso, con algunos roces y llegadas de ambos lados. La más clara fue un disparo de Bustos que Beltrán desvió apenas y rebotó en el travesaño.
Aunque estuvo algo incómodo en el juego, River también tuvo sus llegadas en la primera parte del partido de la mano de Ángel Correa, su jugador más desequilibrante.
River tuvo más protagonismo antes del descanso, pero quedó expuesto atrás y Bustos estrelló un remate en el palo.
El local salió decidido a hacer valer la localía pensando en el partido de vuelta y dominó a un River impreciso en el que Coudet recurrió a los ingresos de Almada y Freitas por Galván y Borré para disputar la última media hora.
La presión e insistencia del local incomodó a River y por momentos lo limitó a aguantar el 0 a 0 pensando en la revancha en el Monumental.