Si bien Marcos Rojo se vistió de héroe y comandó la victoria de Boca, la historia podría haber cambiado si el VAR alertaba la infracción sin pelota del ex Estudiantes y Manchester United sobre Alan Franco. Todo surgió a los 24 minutos del segundo tiempo, cuando Rojo intentó conectar un centro desde la derecha de Luis Advíncula y le propinó dos manotazos en la cara a Franco, quien le hacía marca personal. El árbitro Pablo Dóvalo no vio la agresión, pero lo que generó indignación en el conjunto cordobés fue la participación no activa de la tecnología.
La explicación oficial de por qué el VAR no echó a Marcos Rojo en Boca-Talleres
La versión de integrantes del VAR llegó a TyC Sports: fue considerado como un golpe sin demasiada violencia, ya que el impacto se da con el antebrazo en el hombro del jugador de Talleres. Esa fue la interpretación desde la cabina del VAR en Ezeiza, que cerró a la jugada como no merecedora de expulsión. Si bien el movimiento de Rojo es evitable, la consecuencia no es determinante.
Fue sin dudas una jugada polémica, sobre todo porque después el VAR llamó a Dóvalo para que revisara el pisotón de Rafael Pérez a Benedetto que derivó en la expulsión del colombiano y en el 1-0 definitivo del 6 desde los doce pasos.