La prueba corresponde a un entrenamiento con el equipo español durante noviembre de 2022, días antes del inicio del Mundial en Medio Oriente.
La versión de "Papu" Gómez, según Relevo, es que en los días previos al control sorpresa había pasado una mala noche e ingerido una medicación de sus hijos, sin consulta previa con los médicos del Sevilla.
El argentino y el club andaluz tuvieron conocimiento del caso hace meses pero recién esta semana recibieron la notificación de la sanción de dos años que será aplicada.
Esta situación explica los problemas que tuvo el futbolista para encontrar club a principios de temporada, algo que lo vinculó a rumores de retiro.
Gómez, de 35 años, único campeón del mundo que no volvió a integrar el seleccionado argentino, firmó contrato en Monza como agente libre a finales de septiembre y hasta el momento jugó dos partidos (15 minutos ante Sassuolo y 25m. frente a Salernitana) en la Serie A italiana.