Gracias al bonus ofensivo obtenido contra los australianos, los All Blacks lideran la clasificación con 19 puntos. Sudáfrica, que se enfrenta a Argentina este mediodía, debe lograr la victoria, el bonus ofensivo y un mínimo de 39 puntos de diferencia sobre los Pumas para ganar la competición por la diferencia de tantos general.
Esta amplía victoria y posible tercer título consecutivo en Rugby Championship le dan un poco de aire a Ian Foster, seleccionador muy cuestionado por sus resultados irregulares, con seis derrotas en los últimos once partidos. Foster fue uno de los blancos preferidos de la crítica especializada y del exigente paladar del aficionado neozelandés, acostumbrado a exigir acorde con la historia del mejor equipo del mundo.
“Estoy contento por este rendimiento, siempre podemos mejorar pero me ha gustado nuestra actitud”, declaró Foster tras del partido. Después de la difícil victoria la semana pasada en Melbourne (39-37), en la que los All Blacks lograron un try sobre la hora cuando la derrota parecía ya sentenciada, los neozelandeses han demostrado más madurez el sábado en Eden Park, en un partido que solo tuvo un color.