En esta última y definitiva decisión, el Tribunal Superior no atendió al pedido de suspensión de la medida anterior y mantiene al Maracaná como sede del partido entre Vasco da Gama y Boca del próximo martes 20 de octubre. El fallo llegó justo a tiempo, ya que Conmebol tenía sobre la mesa la posibilidad de trasladar el partido a Asunción, Paraguay.
Es que los vaivenes que hubo desde que el conjunto cruzmaltino superó a Independiente Santa Fe por cuartos de final dilataron una decisión que, formalmente, ya debía estar tomada hace cinco días. El problema surgió, en primera instancia, porque el São Januário no cumple con el requisito de poder albergar 30.000 hinchas (tiene un aforo de poco más de 20.000) y, en segunda, porque para preservar el césped, Flamengo y Fluminense no quisieron prestar el Maracaná.
Fueron tantas las instancias que debió atravesar Vasco para conseguir cancha que se llegó a contemplar seriamente la posibilidad de mudar el partido a Manaos, en otro estado de Brasil, e incluso a otro país, con Asunción de Paraguay como principal alternativa. Finalmente, Boca sabe que tendrá que ir al Maracaná y buscar allí una remontada para poder meterse en la final de la Copa Sudamericana.