"A la mañana me escribió para preguntarme si estaba seguro de venir, y le dije que se quede tranquilo, que iba a ir por él y porque lo quiero", contó Di María, apenas llegó al estadio Coloso Marcelo Bielsa, del Parque Independencia de Rosario.
Incluso esta semana, hinchas "canallas" y "rojinegros" habían opinado en las redes sociales, en las que la mayoría de los primeros se oponían a que Di María concurriera a la despedida de la "Fiera" Rodríguez.
Hasta que antes del partido de despedida llegó la prueba de fuego cuando finalmente Di María se asomó a la cancha, donde fue recibido especialmente por el director técnico del seleccionado, Lionel Scaloni, quien le dio un abrazo protector, que seguramente había preparado para hacer las veces de escudo y mitigar los posibles insultos o silbidos de algunos hinchas.
"Fideo me dijo "yo voy a ir igual, no importa que me puteen, porque es tu despedida'", contó el sábado último "Maxi" Rodríguez en el final de la fiesta, entre lágrimas.
Y si el fútbol -en algunas ocasiones- obra milagros, seguramente el título de campeón que los muchachos dirigidos por Scaloni lograron en Qatar el domingo 18 de diciembre último produjo en la víspera uno de ellos: Di María pisó el césped de la cancha de Newell's con los nervios propios del estudiante que enfrenta la mesa examinadora y se abrazó con Scaloni.
Y lejos de sonar los silbidos e insultos esperados hacia cualquier jugador del clásico rival, de a poco comenzó a bajar de las tribunas del Coloso un cántico tímido, que se hizo cada vez más sonoro, y que recorrió el estadio como un mantra impensable en la agitada historia del clásico rosarino: "¡Fideo, Fideo, Fideo...!"
"Hoy ustedes hicieron algo que va a quedar para siempre. Gracias porque respetaron a Pocho (Ezequiel Lavezzi) y Fideo (Di María). Gracias a ustedes dos, que son unos animales, y gracias a todos los hinchas por tanto cariño, que no sé si merezco. Gracias a todos los que vinieron por el esfuerzo que hicieron para venir a jugar un rato, eso es algo que no tiene precio. Hoy es un día inolvidable que me hicieron inmensamente feliz y lo voy a llevar toda la vida", concluyó Rodríguez.
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