La fecha del encuentro deberá ser comunicada al Consejo Federal con un mínimo de 30 días de anticipación. Además, la presentación tendrá que incluir el orden del día y toda la documentación correspondiente a la Asamblea.
El Consejo Federal también dejó abierta la posibilidad de designar un veedor para supervisar el desarrollo de la reunión en la que se definirá la nueva conducción de la entidad.
El objetivo es normalizar la Liga
Una vez realizada la Asamblea, las autoridades deberán informar los resultados y enviar al organismo de la AFA la documentación que respalde todo lo actuado.
Con esa información, el Consejo Federal evaluará si la situación institucional de la Liga Jachallera quedó regularizada y, posteriormente, podrá analizar el levantamiento de la suspensión de afiliación.
El pedido representa un nuevo capítulo para el fútbol jachallero, que atraviesa un proceso de reorganización institucional mientras la competencia local continúa desarrollándose. Ahora, el próximo movimiento queda en manos de la propia Liga, que deberá poner en marcha el proceso para elegir nuevas autoridades y encaminar su situación ante el Consejo Federal.