Este medio, en un artículo firmado por el periodista José Barroso que se titula “el fin de los privilegios”, informa que Campos y Galtier han instalado un régimen con más exigencia, disciplina y rigor en el día a día. En París han decidido dejar de “amontonar estrellas” para edificar una cultura que no se puede comprar.
“Cuando se reanudó el trabajo a principios de julio, Al-Khelaïfi acudió al Camp des Loges para presentar las caras nuevas. Al presentar Campos a los jugadores, el presidente fue claro: el portugués tiene toda su confianza (...) El jefe explicó que se iban a poner reglas y que todos debían cumplirlas. Durante este contacto, Campos no jugó la carta de la seducción. Inmediatamente advirtió que iba a ser duro y que el primero que no respetara las normas sería sancionado”, apunta L’Equipe.
El citado periódico apunta que varios ejecutivos reconocían que era necesario romper con la “dejadez” que reinaba en los pasillos del Parque de los Príncipes en los últimos años y actualmente celebran las nuevas reglas que ha instalado Christophe Galtier.
El nuevo DT hace que los jugadores desayunen todas las mañanas y también que preferentemente compartan el almuerzo. Cualquier jugador que llegue tarde a dicha actividad se le pedirá que regrese a su casa. El uso del teléfono en la mesa, por ejemplo, no está prohibido. Algunos jugadores suelen ver partidos o revisan sus redes sociales. Lo que sí han restringido son las conversaciones telefónicas, con el fin de fomentar el diálogo y promover las interacciones entre ellos.
Por su parte, según este informe de L’Equipe, Luis Campos también habría realizado una tarea especial. “En otro género, Campos también habría realizado una exploración en los lugares nocturnos de la capital”, apunta este diario deportivo. “Ningún jugador estará por encima del grupo”, había anunciado Galtier en su presentación.
La victoria por 4-0 ante el Nantes en la Supercopa de Francia ha sido un gran primer paso para la gestión de Luis Campos y Christophe Galtier. El estado de ánimo colectivo parece completamente renovado, hay un aura de mayor coherencia y eficiencia dentro del grupo estelar que tiene el PSG. “Nuestro club afronta la temporada que abre con una gran motivación y un estado de ánimo muy positivo, basado tanto en la ambición de conseguir el éxito en cada competición como en las ganas de seguir creciendo como club. Regeneramos nuestra ética de trabajo. Nuestro objetivo es, pues, apoyarnos en un estado de ánimo que sitúe lo colectivo en valor supremo para permitirnos avanzar en un clima de unidad”, reconoció Al-Khelaïfi.