Las protestas comenzaron apenas terminó el partido, cuando varios futbolistas rodearon al árbitro para reclamar por algunas decisiones. Durante el encuentro, incluso, el entrenador Hossam Hassan fue amonestado por sus gestos de desaprobación hacia el juez francés.
Uno de los más duros fue Mostafa Ziko, autor del segundo gol egipcio, quien aseguró que su equipo fue perjudicado por el arbitraje. "Es una injusticia. Desde el principio del partido estuvo en nuestra contra. No puede ser que nos vayamos así cuando íbamos ganando 2 a 0 contra Argentina."
Más tarde, el delantero insistió con sus críticas y sostuvo que hubo decisiones difíciles de comprender, entre ellas el gol anulado a Egipto y varias infracciones sancionadas en contra de su equipo durante el segundo tiempo.
Por su parte, Hossam Hassan también cuestionó el desempeño del árbitro y apuntó especialmente a la jugada previa al tercer gol argentino.
"Todos vimos cómo le tiraban de la camiseta a nuestro jugador y ni siquiera hubo revisión del VAR", afirmó el entrenador, quien además aseguró que antes del partido ya habían manifestado reparos sobre la designación arbitral.
El técnico fue aún más allá al expresar que no continuará viendo el resto del torneo como forma de protesta.
La presentación formal fue realizada por el presidente de la Federación Egipcia, Hany Abo Rida, quien solicitó a la FIFA que investigue las decisiones arbitrales del encuentro y evalúe excluir al equipo encabezado por Letexier de los partidos restantes del Mundial.
Hasta el momento, la FIFA no emitió un comunicado oficial sobre el reclamo presentado por la federación africana.