El jugador fue detenido una primera ocasión a finales de enero después de la publicación en redes sociales de imágenes y videos en los que una joven aparecía con el rostro ensangrentado y con contusiones en el cuerpo, con la mención "a todos los que quieren saber lo que Mason Greenwood me hace de verdad".
Luego de esa denuncia fue puesto en libertad a principios de febrero, bajo control judicial.
La acusación de "comportamiento de control y coerción" se centra en la conducta entre noviembre de 2018 y octubre de este año, en los que el jugador habría publicado mensajes amenazantes e insultantes contra la denunciante. También habría espiado y pirateado las cuentas en redes sociales de la misma persona.
Greenwood , que fue considerado "la gran esperanza del fútbol inglés", fue suspendido de los entrenamientos y partidos por su club después de su arresto y sus firmas patrocinantes también decidieron clausurar los contratos.