La AFA tenía previsto oficializar el calendario este martes, una vez resuelta la consideración de los partidos por parte de FIFA.
Más allá de los rivales, la atención estará puesta en lo que representará esta serie de partidos para un seleccionado que comienza a mirar hacia adelante después del ciclo marcado por Messi.
El encuentro ante Bolivia tendrá un condimento especial para el público cordobés. La última presentación de Argentina en el Kempes fue en febrero de 2022, cuando derrotó 1-0 a Colombia por las Eliminatorias.Más de cuatro años después, la Selección volverá a ese estadio para comenzar una serie de amistosos que tendrá continuidad en Buenos Aires.
El plantel comenzaría a entrenarse en Ezeiza entre el 22 y el 23 de septiembre, mientras que la AFA ya realizó una reserva ampliada de futbolistas para cumplir con los plazos establecidos por FIFA.
Los partidos también servirán para que el cuerpo técnico empiece a observar nuevas alternativas y arme una convocatoria que combine a los habituales integrantes del seleccionado con algunos de los jóvenes que vienen siendo seguidos.
Entre los nombres que aparecen en ese recambio están Franco Mastantuono, Matías Soulé, Santiago Beltrán y Gianluca Prestianni, entre otros.
El posible último capítulo de Messi
La gran incógnita será si Messi volverá a ponerse la camiseta argentina una última vez. El capitán decidió dejar el seleccionado después del Mundial, pero dentro de la dirigencia todavía existe la intención de convencerlo para que tenga una despedida frente al público argentino.
Los tres partidos en territorio nacional abren esa posibilidad, aunque por el momento no existe una confirmación de que Messi vaya a participar.
El deseo de la AFA sería que el futbolista pueda tener una última función en el país y recibir el reconocimiento de los hinchas después de una historia que incluyó títulos, récords y más de dos décadas con la camiseta argentina.
Otro aspecto que depende de la decisión de FIFA es la consideración de estos encuentros como partidos de categoría A. La definición es importante porque permitiría que Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada cumplan las suspensiones que arrastran por los incidentes registrados en Nueva Jersey.
Además, los encuentros sumarían para el ranking FIFA y quedarían registrados como partidos oficiales de la selección.
El futuro de Scaloni sigue abierto
Mientras se arma la agenda de partidos, la AFA también tiene una negociación pendiente con Lionel Scaloni.
El contrato del entrenador vence a fin de año y la dirigencia pretende que continúe al frente del seleccionado hasta 2030. Sin embargo, todavía debe reunirse con el presidente Claudio Tapia y con su representante, Matías Aldao, para avanzar en una definición.
La continuidad del técnico es una de las grandes incógnitas del nuevo escenario argentino. A eso se suma la salida de Walter Samuel, quien ya habría decidido no continuar después de diciembre para comenzar su propia carrera como entrenador principal.
Samuel fue una pieza importante del cuerpo técnico durante el ciclo de Scaloni y su salida obligará a definir quién ocupará su lugar si finalmente el entrenador decide continuar.
Una Selección que empieza a mirar después de Messi
La próxima convocatoria tendrá entonces varios focos abiertos al mismo tiempo: el regreso de Argentina a las canchas en el país, el recambio de futbolistas, el futuro de Scaloni y la posibilidad de que Messi tenga una última noche con la camiseta que convirtió en parte central de su carrera.
Por eso, los tres amistosos no serán solamente una serie de partidos preparatorios. Serán también el primer capítulo de una Selección que empieza a construir su futuro después de Messi.