Vélez intensificó luego su asedio al área local, amenazó con un tiro libre de Almada apenas desviado y un cabezazo de Matías De los Santos que besó el palo. Y a los 41 tuvo premio, cuando le bajaron una pelota en el área a Pablo Galdames y el chileno definió bajo y cruzado a la derecha de Gabbarini.
Pero en el complemento se pararon mejor los ecuatorianos e, increíblemente, Pellegrino volvió a retrasar los cambios ante el previsible cansancio que agrava la altura. A los siete, Martínez Borja consumó el doblete al aparecer por la derecha para rematar al segundo palo, y a los 20 Paulo Zunino encontró un rebote por la derecha y disparó por arriba del arquero. Después sí, llegaron las modificaciones, pero, entre otros, ni Ricardo Centurión, ni Luca Orellano, ni Lucas Janson lograron cambiar el panorama.
Vélez quedó así, sin unidades, en una posición incómoda aunque reversible, si logra aguantar la presión de sumar obligadamente de a tres en las próximas citas: su próxima parada será en Chile ante La Calera, quizás el más débil de la zona, con la oportunidad de comenzar a remontar posiciones. Dependerá de mejorar sus errores, y sobre todo de no caer en en el desánimo.