En noviembre del año pasado, después del triunfo ante Newell's, Tevez se refirió al tema y se mostró optimista: "Algunos saben el difícil momento familiar que pasó, pero por suerte el fútbol me está dando alegría". No obstante, unas fechas más tarde, tras la derrota con Talleres, expuso su congoja: "Es muy duro. Tengo sensaciones muy complicadas. Por momentos estoy bien, a veces en el entretiempo me pongo a llorar. Son momentos difíciles, no puedo explicarlo".
El estado de salud de su padre
Segundo, padre adoptivo de Carlitos, había sido intervenido quirúrgicamente del cuello a mediados de febrero y habría contraído coronavirus en un examen médico. Presentó un cuadro de neumonía, diabetes y COVID-19, por el que estuvo en terapia intensiva durante 45 días. Finalmente, el viernes 4 de septiembre fue dado de alta, según confirmó Diego Tevez, hermano del ídolo de Boca, pero luego de algunas complicaciones de salud debió ser internado nuevamente y hoy en día se encuentra con pronóstico reservado y conectado a un respirador artificial.