Boca espera para estas horas una respuesta del presidente de la AFA, Chiqui Tapia, ya que en el caso de clasificarse a la final de la Libertadores, el reglamento lo avala para tener acceso a dicha solicitud. Y como tenía un plazo de cinco días para realizar el pedido previo a esa definición, decidió no esperar el resultado de la semi con Santos y anticipar la movida.
La preocupación de Russo y del Consejo pasa por la recuperación de los jugadores, ya que entre la semi con Santos y la final con Banfield, de jugarse el domingo, sólo tendrá cuatro días. Es cierto que, si el Xeneize pasa a la final de la Libertadores, recién volverá a jugar el 30 de enero en Río de Janeiro, pero si ese escenario se llega a dar, la intención es tener esas dos definiciones con un tiempo prudente para descansar y prepararlas.
Por eso, el deseo es que se juegue el miércoles 20 en San Juan, para tener una semana de trabajo después de la semi con Santos. Y luego, en el caso de llegar al Maracaná para ir en busca de la Séptima, el equipo dispondría de otros diez días para llegar a ese choque. Un calendario más equilibrado, sobre todo teniendo en cuenta que los jugadores vienen de una alta exigencia física por jugar dos competencias a la vez, algo que al Taladro no le sucedió.
¿Qué piensan de todo esto en el Sur? Javier Sanguinetti, DT de Banfield, expresó: “El domingo nos quedamos hasta tarde en el club planificando la semana y ya tenemos el vuelo. La dirigencia nos confirmó que se va a jugar el domingo a las 22.10”. La CD del Taladro esperará a conocer la postura de Boca y la determinación de la AFA y de la Liga, aunque lógicamente hará fuerza para mantener la fecha inicial.