Teniendo en cuenta que el club no piensa dejar impune lo ocurrido, Mané no sólo recibirá una sanción económica importante sino que también pueda ser suspendido durante un tiempo o, incluso, no se descarta una rescisión unilateral del contrato.
El CEO Oliver Kahn y el director deportivo Hasan Salihamidzic se reunieron ayer para debatir sobre las posibles consecuencias y hoy mantuvieron otra charla en la que estuvieron presentes ambos futbolistas y Mané pidió disculpas, informó la cadena Sky.
La decisión final se conocerá hoy y, durante el entrenamiento, se pudo ver al senegalés hablar con Tuchel y salir junto a sus compañeros, incluido Sané, con aparente normalidad.
Más allá de eso, es improbable que el senegalés, pese a tener contrato hasta 2025, tenga futuro en Munich en la próxima temporada dado que la mayoría de los jugadores del plantel rechazaron su comportamiento.