Más allá de todo lo que rodea a este enfrentamiento, el propio Lionel Scaloni fue claro en la previa: pidió separar el fútbol de cualquier otro contexto y sostuvo que se trata únicamente de un partido entre dos grandes selecciones. Sin embargo, es imposible negar que cada Argentina-Inglaterra despierta una pasión diferente.
Una rivalidad que nació hace más de seis décadas
El historial favorece a Inglaterra. Se enfrentaron en 14 oportunidades, con seis victorias inglesas, seis empates y apenas dos triunfos argentinos. Pero las estadísticas cuentan solo una parte de la historia.
Porque cuando ambos se encontraron en los Mundiales dejaron imágenes que quedaron inmortalizadas para siempre.
El primer choque fue en Chile 1962, con triunfo inglés por 3-1. Cuatro años después llegó el polémico partido de Inglaterra 1966, donde Antonio Rattín fue expulsado en Wembley en uno de los arbitrajes más discutidos de la historia de los Mundiales. Aquella tarde comenzó una rivalidad que jamás volvió a apagarse.
México 86: el partido que cambió todo
Hablar de Argentina e Inglaterra inevitablemente lleva a México 1986. Los cuartos de final del Estadio Azteca regalaron posiblemente el partido más recordado de cualquier Copa del Mundo.
En apenas cuatro minutos, Diego Armando Maradona escribió dos páginas eternas del fútbol: primero apareció la inolvidable "Mano de Dios" y luego llegó el "Gol del Siglo", una corrida de más de cincuenta metros dejando rivales en el camino hasta definir ante Peter Shilton.
Aquella victoria por 2-1 encaminó a la Selección hacia el título mundial y convirtió ese encuentro en uno de los más emblemáticos de la historia del deporte.
Los penales heroicos de Francia 98
Doce años después volvió otro duelo inolvidable. En Saint-Étienne, Argentina e Inglaterra protagonizaron uno de los mejores partidos del Mundial de Francia. Empataron 2-2 en un encuentro lleno de emociones, donde un joven Michael Owen marcó un gol memorable y Javier Zanetti respondió con una histórica jugada preparada.
La clasificación llegó desde los doce pasos gracias a Carlos Roa, que detuvo el penal decisivo para meter a la Albiceleste en cuartos de final. El último enfrentamiento mundialista fue muy distinto.
En Corea-Japón 2002, Inglaterra ganó 1-0 con un penal convertido por David Beckham y dejó a la Argentina prácticamente sin margen de error en un grupo que terminaría significando una de las eliminaciones más dolorosas de la historia reciente.
Desde entonces nunca más volvieron a cruzarse en una Copa del Mundo. Hasta ahora.
Messi tendrá su primera vez ante Inglaterra en un Mundial
Existe una curiosidad que vuelve todavía más especial esta semifinal. Aunque Lionel Messi jugó cinco Mundiales, nunca enfrentó a Inglaterra en una Copa del Mundo. En 2005 estuvo ausente del amistoso disputado en Suiza porque todavía debía cumplir una sanción tras su expulsión en su debut absoluto con la Selección frente a Hungría. Dos décadas después tendrá, finalmente, su primer gran capítulo frente a los Tres Leones, nada menos que con un lugar en la final en juego.
Una semifinal con historia y futuro
La Argentina llega como campeona defensora y con el sueño intacto de alcanzar una nueva final del mundo. Enfrente estará una Inglaterra repleta de figuras como Harry Kane, Jude Bellingham y Phil Foden, decidida a volver a disputar una definición mundialista después de seis décadas.
Será el choque entre dos gigantes. Entre dos selecciones que construyeron algunos de los partidos más recordados de los Mundiales.
Y entre dos generaciones que buscarán escribir una página nueva. Porque el pasado alimenta la previa, pero desde las 16 todo volverá a empezar. Noventa minutos —o quizás más— definirán quién tendrá el privilegio de enfrentar a España por la Copa del Mundo.