El rebote le quedó a Pau Cubarsí, que encontró campo libre para lanzar un nuevo avance español. Enzo Fernández inició una larga corrida para intentar detener la jugada y terminó derribando al defensor cerca de la mitad de la cancha.
El árbitro esloveno Slavko Vini no dudó. Como el volante argentino ya estaba amonestado, mostró inmediatamente la segunda tarjeta amarilla y luego la roja, desatando las protestas de todo el banco argentino.
Los futbolistas de la Scaloneta reclamaron la decisión e intentaron convencer al juez de revisar la acción, pero Vini mantuvo su postura y el VAR no intervino, ya que las segundas amarillas no son revisables.
La primera amonestación de Enzo también había generado polémica. El mediocampista había sido sancionado en el segundo tiempo luego de reclamar una infracción que el árbitro entendió que no existió.
La expulsión representa un desafío enorme para Lionel Scaloni. Después de haber perdido por lesión a Lisandro Martínez y Cristian Romero, el entrenador ahora deberá reorganizar también el mediocampo para afrontar el alargue con un hombre menos.
Con diez futbolistas y el desgaste acumulado de una final de máxima intensidad, Argentina buscará sostener el resultado e intentar conquistar la cuarta estrella en condiciones completamente adversas.