La depuración de aspirantes a cargos electivos empezó con Sergio Urribarri. El martes informó que no será candidato pese a que dos días antes había ratificado su participación en las Primarias en un asado con periodistas que organizó en su provincia, Entre Ríos.También hubo algunos gestos en la provincia de Buenos Aires. El que más sorprendió fue el del director de la Anses, Diego Bossio. Pese a que mantenía una intención de voto interesante, recibió un llamado de la Casa Rosada para declinar sus aspiraciones. Horas después hizo lo propio Carlos Castagnetto. Por ahora quedan en competencia por suceder a Scioli el diputado Julián Domínguez, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández, el secretario de Seguridad Sergio Berni y el intendente Patricio Mussi. Es una incógnita la situación de Martín Insaurralde, que pretende competir dentro del oficialismo pero en el Frente para la Victoria lo miran con recelo luego de los desplantes del año pasado.Infobae