Los médicos nunca habían visto algo semejante: se trata de un contratiempo que sólo se produce en uno de cada 35.000 casos. Cada minuto perdido hacía que las posibilidades de salvar a la niña descendiesen, por lo que era preciso actuar con presteza. La operación consistía en extraer el útero de Keri junto a la mitad del cuerpo del bebé para poder eliminar el tumor. Técnicamente, tenía que nacer y regresar al vientre, evitando dañar la placenta para que el útero no 'creyese' que había llegado el momento de finalizar el embarazo. Pero aunque todo saliese a la perfección, las opciones de supervivencia de Macie estarían por debajo del 10%.
Por supuesto, Chad y Keri se agarraron con todas sus fuerzas a ese 10% de esperanza; y el 28 de febrero de 2008, embarazada de 25 semanas, la valiente mamá pasó 4 horas en el quirófano luchando por un milagro para su pequeña. La operación fue un éxito y, diez semanas más tarde, Macie Hope asomaba por segunda vez al mundo, sana y con un peso de 2.75 kilogramos. En poco tiempo pudo abandonar el hospital e irse a casa con sus padres y sus cuatro hermanos.Este caso nos ha traído a la mente otro parto milagroso que relatamos en esta misma sección, el del bebé que nació en mitad de un atasco de camino al hospital, con su padre grabando en video todo el proceso. La llegada de un nuevo ser humano es siempre un acontecimiento extraordinario, que en ocasiones nos brinda momentos únicos. Eso ocurrió con los gemelos que demostraron estar unidos por un fuerte vínculo apenas unos instantes después de nacer. A veces, la vida es maravillosa desde el primer minuto. O desde la 25ª semana de embarazo.
Fuente: abc.es