“La práctica del Mindfulness Sexual nos conduce hacia un placer más intenso, más prolongado, más conectado a nosotros, por eso, el estar presentes, la atención plena es una actitud que deberíamos tener siempre, en cada uno de nuestros encuentros y gozar con ello y con los cinco sentidos, dijo la psicóloga y sexóloga española” Emma Ribas. El mindful sex o sexo consciente nos invita a practicar la atención plena durante el sexo, lo que implica una concentración tal alta que las sensaciones se viven tal cual son, sin juzgarlas y sin pensar en ellas. De este modo se descubren nuevas sensaciones mientras se toma consciencia del propio cuerpo, favoreciendo la relación de pareja gracias a una mejora de la comunicación; establece una conexión profunda entre los implicados.
Se aleja del sexo apresurado y rutinario e invita a potenciar la calidad y la autenticidad. Aleja el foco del coito y del orgasmo y apuesta por otra manera de abordar el sexo, desde la calma y alejándose del estrés habitual que sentimos en el día a día, mediante ejercicios de respiración, conexión sensorial o de atención plena. A través del mindful sex se generan espacios de intimidad en la pareja, como una de las bases es no juzgar, también reduce el estrés, la ansiedad, lo que es esencial para poder superar determinados problemas sexuales. Abre la mente, permitiendo una mayor libertad en la búsqueda del placer, mejorando la experiencia sexual y el orgasmo.
Objetivos del mindful sex
El objetivo principal del mindful sex es experimentar una mayor conexión y disfrute en el ámbito sexual, profundizando la intimidad y la satisfacción personal. También tiene otros objetivos específicos como:
Aumentar la conexión emocional: esta práctica busca fortalecer la conexión emocional entre las parejas. El objetivo es crear un espacio íntimo y seguro en el que ambos puedan experimentar y expresar sus deseos, necesidades y emociones de manera auténtica y respetuosa.
Incrementar la plenitud y el disfrute sexual: otro de los objetivos principales del mindful sex es permitir a las personas vivir el sexo de manera plena y satisfactoria. Estar conscientemente presentes en el momento y prestar atención a las sensaciones físicas, emociones y estímulos sexuales, aumenta el placer y el disfrute durante el encuentro íntimo.
Reducir el estrés y la ansiedad: otra meta del mindful sex es ayudar a reducir el estrés y la ansiedad asociados al sexo. Al practicar la atención plena durante el acto sexual, disminuyen las preocupaciones y distracciones de la mente, lo que permite relajarse y disfrutar de una experiencia sexual más tranquila y gratificante.
Mejorar la comunicación sexual: con esta táctica se fomenta una comunicación más abierta y clara sobre los deseos, límites y preferencias sexuales, lo que ayuda a construir una mayor confianza y comprensión mutua.
Fomentar la intimidad y la conexión sexual: se crea un espacio en el que ambos os sintáis seguros y conectados emocionalmente, lo que fortalece la intimidad y la pasión en la relación.