En la Última Cena de Jesucristo había doce apóstoles y Jesús, por lo que se consideró a Judas el traidor como el número 13. La impactante escena puede verse claramente en la magnífica obra de Leonardo Da Vinci. Desde ahí, los malos augurios relacionados con la fecha. En tanto, y al igual que las leyendas nórdicas, La Cábala o Qabbaláh, la principal corriente de la mística judía, enumera trece espíritus malignos. No obstante, este aspecto es algo más complejo que en el caso de otras religiones en donde existe un dualismo más marcado: el término cabalístico que mejor designa al mal es sitra achra, lo que equivale a decir,el otro lado. En la mística judía, tanto el bien como el mal son emanaciones divinas vistas desde una perspectiva humana distinta.
En la tradición escandinava, Loki -Dios del fraude, los engaños y las mentiras-, es la divinidad número trece del panteón nórdico y quien plantea la muerte de Baldur, el segundo hijo de Odín, y llega a los funerales en el lugar número trece. A su vez, el panteón olímpico de la Antigüedad grecolatina estaba integrado por doce dioses y diosas. El de mayor relevancia era Zeus –conocido por los romanos como Júpiter- aunque con la llegada del cristianismo se consideró la llegada del décimo tercero dios, Satán.Si bien el número 13 nunca fue cuestionado por sus estrechas relaciones con la mala suerte, el día martes sí es relativo porque varía de acuerdo a las leyendas, mitos y creencias de las distintas culturas del mundo. Mientras que en las anglosajonas prefieren el viernes como día satánico, en las latinas se habla del tercer día de la semana consagrado al planeta y dios Marte, de energías masculinas, agresividad y tensión. Marte es el dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel. Además, fue considerado por los egipcios como un día de malos augurios por el nacimiento de Tifón, quien intentó derrotar a Zeus.Para los turcos el martes es un día funesto por lo que evitan tomar decisiones importantes. Dicen que su mal visto fue desde que el rey D. Alfonso el Batallador, primero de Aragón, fue asesinado por los moros en la batalla de Fraga en 1134. A su vez, el martes 29 de mayo de 1453 cayó la ciudad de Constantinopla. Según parece, el Papa y las Repúblicas de Venecia y Génova enviaron una flota de ayuda a la ciudad sitiada, pero ésta nunca llegó a destino.