El dato relevante de la inspección fue la corroboración de la permanencia de una mancha de sangre que aún estaba impresa en la pared sur de la vivienda, en la entrada. Este detalle había sido señalado en el expediente porque, en un momento, se creyó que Alfredo salió a pedir ayuda. Lo cierto es que, de ser así, no coincide con la declaración de Claudia Moya, a menos que él haya salido antes de desvanecerse, cuando ella se fue hacia la habitación. La otra posibilidad es que esa sangre la haya dejado plasmada el vecino de Alfredo, quien fue el que auxilió a la víctima. La versión de la familia de Moya es que la hija mayor de Claudia salió a pedir ayuda y por eso el vecino intervino. Esa sangre podría ser de las corridas que hubo en medio de esa situación de urgencia. Lo cierto es que esta prueba será tomada por el tribunal para echarle luz a lo que ocurrió el 13 de junio de 2017.
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Estas manchas de sangre en la pared fueron tomadas como evidencia
Una inspección demorada por una inquilina
Muy reticente y sabiendo lo que iba a ocurrir, desde muy temprano la inquilina de la vivienda donde convivieron Alfredo Turcumán y Claudia Moya salió para cruzar a la prensa y exigir que se retire del lugar. Luego, cuando las autoridades de Cámara llegaron, debieron esperar en la puerta y ser indebidamente atendidos por la ventana. Pero el problema siguió hasta último momento, cuando las cámaras de Canal 8 y sanjuan8.com intentaron trabajar en la vereda de la vivienda. Lo mujer, en tono amenazante, increpó a la periodista Carolina Muñoz: "Tené cuidado con lo que vas a decir", le gritó, mientras salía en vivo.
Luego de la inspección ocular, los magistrados se retiraron al Palacio de Tribunales para comenzar con los testimonios. La primera jornada de testigos la protagonizará la madre, la hermana, el cuñado y el jefe de Alfredo.