El borrador técnico está a cargo del Ministerio de Desregulación, la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quienes le aconsejaron al mandatario canalizar la reforma por vía legislativa en lugar de hacerlo por resolución.
"Que sean personas políticamente expuestas, que presenten su patrimonio a ver si están tan limpios como para levantar el dedito de la moral. Si son tan acusadores, a ver si ellos están tan limpios. Porque eh, digo, sería interesante, no sé. Espero que, digamos, me hagan alguna propuesta", planteó Milei.
"Van a llorar porque ellos defienden el privilegio de ensuciar, de arruinarte la vida sin costo. Porque cuando la justicia llega, no llega a la misma velocidad que la mentira que ellos emitieron", continuó el presidente. "¿De qué sirve la disculpa? Si cuando llega esa disculpa es muy tarde. ¿Cómo reparás si le cagás la vida a un tipo? Mirá si el tipo encima no es fuerte emocionalmente y se suicida", completó.
La nueva legislación se estructurará sobre dos ejes principales. El primero asimilará a los comunicadores con los funcionarios de los tres poderes del Estado, imponiendo un riguroso control sobre su evolución patrimonial.
El segundo pilar eliminará trabas comerciales mediante la flexibilización en el sistema de licencias, la reducción de fiscalizaciones del ENACOM y la quita de obligaciones sobre contenidos mínimos.
Esta reforma de la prensa forma parte de un paquete más amplio de diez leyes que el oficialismo enviará próximamente al Congreso. El listado incluye también modificaciones en la Ley de Etiquetado Frontal, la creación de juicios por jurados, una reforma interna del CONICET, una ley de ludopatía y normativas de regulación de la competencia.