Casi la totalidad de los 18 integrantes de Provincias Unidas bajará al recinto para dar luz verde a la sesión, al igual que los ocho diputados de Argentina Federal, los tres de Elijo Catamarca, los tres tucumanos de Independencia, los sanjuaninos de Producción y Trabajo, Karina Maureira de La Neuquinidad, y hasta Eduardo Falcone del MID y el larretista Álvaro González (PRO).
A la cuenta hay que agregar los 93 de Unión por la Patria, los cuatro del Frente de Izquierda, los dos de Encuentro Federal, la dupla de la Coalición Cívica y monobloquistas sueltos como Natalia de la Sota, Marcela Pagano y Jorge Fernández. El quórum requiere un piso de 129 diputados para iniciar la sesión.
Con este escenario consumado, y ante la imposibilidad de desbaratar la sesión, La Libertad Avanza estudiaba seriamente la alternativa de dar quórum en el recinto.
El plan opositor
En el caso de los proyectos sobre discapacidad, la oposición buscará emplazar a la comisión homónima, que será cabecera del debate, y la de Presupuesto y Hacienda.
En cuanto a los proyectos sobre endeudamiento familiar, se emplazará a la comisión de Finanzas, que será cabecera del debate, y a la de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, que preside el kicillofista Hugo Yasky.
Según señalaron fuentes parlamentarias de la oposición, se evitará emplazar a la comisión de Presupuesto y Hacienda para no servirle en bandeja al oficialismo el argumento de que los proyectos tienen costo fiscal.
En realidad, algunos de los proyectos, como el de Kelly Olmos (Unión por la Patria) y el de Nicolás del Caño (Frente de Izquierda) sí suponen un impacto fiscal, pero en el marco del posibilismo podrían quedar desafectados del temario a tratar.
Unión por la Patria, el bloque mayoritario, deberá primero ordenarse internamente, y luego manejar la selección de proyectos con mucho celo y cuidado, ya que excluir a algún bloque podría herir susceptibilidades y traerle problemas a futuro.
Con el esquema de comisiones definidos, los opositores le pedirán al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que unifique los giros de comisión de los proyectos que serán parte del repertorio de la sesión, supo NA.
El recálculo de La Libertad Avanza
En un cónclave que se desarrolló en el Salón de Honor bien avanzada la tarde del martes entre representantes de La Libertad Avanza y de los bloques dialoguistas, el oficialismo confirmó de primera mano que la mayoría de los aliados le habían soltado la mano y que el quórum era inevitable.
En ese marco, el oficialismo recalibró la estrategia y les garantizó a los aliados que la semana que viene el Gobierno presentará en Diputados proyectos propios de emergencia en discapacidad y endeudamiento, y la expectativa en adelante estará puesta en que acompañen dichas iniciativas y no las de la oposición dura.
A cambio, desde el PRO le exigieron al oficialismo que el Ministerio de Economía comunique a la brevedad un plan de pagos de las compensaciones a los prestadores del sistema de discapacidad que quedaron pendientes.
Cambio de escenario
Hasta el fin de semana, la oposición venía cortando clavos y llegaba muy ajustado con la cuenta, pero el lunes empezaron a sonar los teléfonos con las confirmaciones y, una vez que estaba claro que las voluntades iban a superar las 129, se desencadenó un efecto dominó.
Aquellos que acostumbran a especular hasta el final, al notar que la oposición ya tiene aparentemente el número para sesionar no quieren quedar “escrachados” como aquellos que les daban la espalda a discapacitados y endeudados.
De confirmarse estos movimientos, a la oposición le alcanzará para mejorar ampliamente la gesta de los 133 votos que había conseguido en la votación del 26 de agosto pasado, cuando el resultado no tuvo efectos prácticos por cuestiones reglamentarias.