La mora crece más entre los hogares
El informe del BCRA señaló que el nivel de irregularidad de los préstamos al sector privado avanzó hasta el 7,7%, mientras que en el segmento empresarial llegó al 3,6%. La brecha entre ambos grupos evidencia que los atrasos en los pagos tienen una incidencia mucho mayor entre los hogares que entre las compañías.
Según explicó la autoridad monetaria, el incremento mensual de la morosidad respondió a dos factores. Por un lado, se redujo en términos reales el stock total de financiamiento, que constituye el denominador del indicador. Por otro, aumentó la cartera irregular, aunque con una dinámica de crecimiento más lenta que en períodos previos.
El ratio de irregularidad mide la proporción de préstamos que presentan problemas de pago sobre el total de la cartera crediticia.
Bajó la probabilidad de incumplimiento
A pesar del aumento de la mora, la probabilidad de default estimada (PDE) para el crédito total al sector privado mostró una disminución durante julio.
El indicador retrocedió 0,2 puntos porcentuales y se ubicó en 2,4%. En el caso de las familias, la PDE cayó 0,5 puntos porcentuales hasta el 3,9%, mientras que para las empresas permaneció prácticamente estable en 1,1%.
La PDE funciona como una estimación de la posibilidad de que los deudores incumplan sus compromisos financieros. Por esa razón, su descenso contrastó con la suba del ratio de irregularidad observada en el mismo período.
Cobertura y previsiones del sistema financiero
El Banco Central también informó que las entidades financieras mantuvieron niveles elevados de cobertura frente a los créditos con dificultades de cobro.
Durante julio, las previsiones acumuladas representaron el 87,6% de la cartera en situación irregular, un incremento de 0,8 puntos porcentuales respecto del mes anterior. En relación con el total de préstamos al sector privado, las previsiones alcanzaron el 6,7%, con una mejora de 0,2 puntos porcentuales en comparación con junio.
Por último, el organismo destacó que el crédito irregular neto de previsiones equivalió al 2,1% de la responsabilidad patrimonial computable (RPC) del sistema financiero, un nivel levemente inferior al registrado el mes previo. El dato permite medir cuál sería el impacto potencial de los créditos incobrables sobre el patrimonio regulatorio de las entidades financieras.