El rubro que más aumentó fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 2,8%. Le siguieron Educación, con 2,5%; Bienes y servicios varios, 2,4%; Salud, 2,4%; Comunicación, 2,3%; y Bebidas alcohólicas y tabaco, 2,1%.
Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 1,7%, en línea con el nivel general.
En el otro extremo, Prendas de vestir y calzado bajó 0,6%, mientras que Recreación y cultura no registró variaciones respecto de julio.
Los precios estacionales tuvieron una caída del 0,9% durante agosto, uno de los factores que contribuyó a moderar el índice. La inflación núcleo, que deja afuera los componentes regulados y estacionales, fue del 1,8%, mientras que los precios regulados aumentaron 2,2%.
La media móvil de tres meses quedó en 1,9%, 0,1 puntos porcentuales por debajo de julio y con cinco reducciones consecutivas.
El dato de agosto consolida la desaceleración registrada después del pico de 3,4% alcanzado en marzo. Para el Gobierno, la evolución representa una señal favorable, aunque el objetivo de llegar a una inflación cero todavía aparece lejos.
Además, el índice tendrá impacto directo sobre distintos ingresos, ya que el dato de agosto será utilizado para determinar los ajustes de jubilaciones, pensiones y otros beneficios sociales correspondientes a octubre.