La información deberá aparecer en todos los canales digitales donde se brinde el servicio, incluidos el homebanking, las aplicaciones bancarias y las billeteras digitales. Los datos tendrán que ser visibles, de acceso sencillo y estar ubicados junto a la opción de inversión y al rendimiento del fondo.
Hasta ahora, las entidades utilizaban distintas referencias para comunicar la rentabilidad: algunas mostraban la TNA y otras, la tasa efectiva anual (TEA). También variaban los períodos considerados para calcular el porcentaje, con referencias a la última semana, al último mes o a otros plazos. En ciertos casos, se exhibían proyecciones de ganancias futuras.
Con la unificación, los usuarios podrán comparar tasas calculadas sobre un mismo período. El porcentaje informado reflejará el desempeño reciente del fondo: no representa una promesa de ganancias para los próximos meses.
Una diferencia central es cómo se genera el rendimiento. En las cuentas vinculadas a fondos comunes de inversión (FCI), la rentabilidad es variable y depende de la evolución de los activos que integran la cartera. Por eso, la tasa publicada puede cambiar diariamente.
Este mecanismo se utiliza en propuestas de plataformas como Personal Pay, Mercado Pago, Lemon, Cocos e YPF App, y en fondos ofrecidos por bancos como Santander, Macro y Galicia.
Otras cuentas remuneradas pagan una tasa definida por la entidad, que puede modificarse por decisiones comerciales. Entre quienes ofrecen esta modalidad figuran Banco Nación, Supervielle, Ualá, Banco Carrefour y Naranja X. La nueva exigencia sobre la información de los FCI no alcanza a esa remuneración directa del saldo.
En ambas modalidades, los clientes deben revisar las condiciones particulares. Algunas propuestas establecen un monto máximo remunerado: por ejemplo, pueden reconocer intereses hasta $2 millones y dejar sin rendimiento el excedente. Otras reservan el beneficio para cuentas sueldo o para quienes contratan determinados paquetes de servicios.
Los fondos comunes de dinero, conocidos como money market, reúnen aportes de inversores y los colocan en instrumentos de corto plazo y baja volatilidad, como plazos fijos tradicionales o precancelables, cauciones y cuentas remuneradas.
Su principal característica es la disponibilidad rápida del dinero. Habitualmente permiten rescates inmediatos, a diferencia de otros FCI cuya acreditación puede demorar 24 o 48 horas, según las condiciones de cada producto.
El rendimiento se refleja diariamente en el valor de las cuotapartes. Esto permite mantener invertido dinero que se prevé utilizar en pocos días y rescatarlo para realizar pagos, sin esperar el vencimiento de un plazo fijo tradicional.
Aunque su funcionamiento cotidiano puede parecerse al de una caja de ahorro, son inversiones. La normativa exige informar que las cuotapartes no constituyen depósitos bancarios ni cuentan con sus mismas garantías.