La investigación también puso bajo la lupa a la propietaria del Ford Ka que, según la hipótesis judicial, habría sido utilizado para trasladar los restos de la víctima. La mujer es investigada por una posible participación posterior al hecho o por un eventual encubrimiento. Los investigadores encontraron rastros de sangre en el vehículo y analizan registros de cámaras de seguridad que muestran movimientos considerados clave para reconstruir el recorrido realizado por Barrelier.
En paralelo, la causa generó una fuerte controversia institucional. El fiscal Raúl Garzón, responsable de la investigación, quedó en el centro de las críticas por parte de familiares de Agostina y dirigentes políticos que cuestionan la actuación judicial durante los primeros días de búsqueda. Incluso se presentaron pedidos formales para apartarlo de la causa.
También surgieron cuestionamientos contra el fiscal Iván Rodríguez, quien había intervenido en una causa previa contra Barrelier por privación ilegítima de la libertad y permitió que recuperara la libertad tiempo después
Mientras tanto, la familia de Agostina atraviesa uno de los momentos más dolorosos. La madre de la adolescente, Melisa Heredia, debió ser internada por complicaciones de salud derivadas del fuerte impacto emocional que provocó la desaparición y posterior muerte de su hija. La mujer mantenía una relación de amistad con Barrelier y su teléfono celular fue secuestrado para ser analizado por los investigadores.
Por su parte, Gabriel Vega, padre de la víctima, sostiene que el acusado no actuó solo y reclama que la Justicia profundice la investigación para determinar si hubo otras personas involucradas. Los abuelos de la adolescente también tuvieron una participación activa durante la búsqueda y continúan encabezando los pedidos de justicia.
Otro actor importante en la causa es Ariel Torres, el remisero que trasladó a Agostina antes de su desaparición. Su testimonio permitió reconstruir parte de las últimas horas de la adolescente y aportó detalles sobre el encuentro que mantuvo con Barrelier aquella noche.
Con pericias aún pendientes, posibles nuevas imputaciones y una sociedad conmocionada, el caso Agostina sigue abierto y avanza hacia una etapa decisiva para determinar qué ocurrió realmente y si el único detenido fue el único responsable del crimen