La jornada de votación se desarrolló entre las 8 y las 16 horas, con participación de millones de ciudadanos tanto en Colombia como en el exterior. Para garantizar el sufragio de los residentes fuera del país, se habilitaron centros de votación en 67 naciones desde el pasado 25 de mayo.
Según informaron las autoridades, los comicios transcurrieron con normalidad y bajo un amplio operativo de seguridad enmarcado en el denominado Plan Democracia. Más de 400.000 efectivos de distintas fuerzas participaron del despliegue destinado a custodiar los centros electorales y garantizar el desarrollo del proceso.
Además, la elección contó con la presencia de 26 organizaciones y misiones internacionales, que desplegaron cerca de 1.500 observadores en los más de 13.000 puestos de votación habilitados en todo el territorio colombiano.
Una vez cerradas las mesas comenzó el escrutinio manual de los sufragios, cuyos resultados preliminares permitieron confirmar que la definición presidencial quedará en manos de Cepeda y De la Espriella, quienes protagonizarán una nueva campaña electoral durante las próximas semanas.
El balotaje del 21 de junio determinará quién conducirá Colombia durante los próximos cuatro años y sucederá a Gustavo Petro al frente de la Casa de Nariño.