Barrelier había sido internado días atrás en el Hospital Modular que funciona dentro del establecimiento penitenciario, luego de que los controles médicos y psicológicos detectaran la presencia de ideas y pensamientos suicidas. Ante esa situación, había sido sedado y permanecido bajo observación.
Durante su internación, el acusado estuvo custodiado por efectivos del Grupo Especial Antinarcóticos y Requisa (G.E.A.R.), la unidad táctica del Servicio Penitenciario provincial. Tras nuevas evaluaciones realizadas en los últimos días, los profesionales determinaron que su estado de salud era estable y autorizaron el alta.
La recuperación de Barrelier abre la puerta a más medidas procesales. Entre ellas, el fiscal Raúl Garzón podría avanzar con una nueva declaración indagatoria para profundizar aspectos vinculados a la investigación del femicidio de la adolescente.
Mientras tanto, la pesquisa también se concentra en otros posibles involucrados. En ese contexto, los investigadores mantienen bajo análisis la situación de Osvaldo Fasseta, detenido por presunto encubrimiento, y de una tercera persona cuya eventual participación es materia de investigación.
Las sospechas sobre Fasseta crecieron luego de las declaraciones de los familiares de Agostina. Miguel, abuelo de la víctima, recordó que el hombre había acompañado a la madre de la adolescente a realizar la denuncia por la desaparición, aunque cuestionó la demora con la que acudió a asistirla pese a los reiterados mensajes que había recibido durante la madrugada.
Además, el familiar aseguró que mantuvo una conversación con Fasseta antes de que surgieran datos clave de la investigación y que lo notó particularmente nervioso. El hombre de 47 años permanece detenido y, según trascendió, prestaría declaración indagatoria este miércoles ante Garzón, quien busca determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados en la causa.