"

Cambian las reglas para los alimentos: el futuro del control, en debate
San Juan 8 > Información General > alimentos

Cambian las reglas para los alimentos: el futuro del control, en debate

El Gobierno disolvió el Instituto Nacional de Alimentos y transfirió sus funciones al Senasa. La reforma busca agilizar controles y el comercio, pero especialistas advierten sobre los desafíos que plantea para la seguridad alimentaria.

El Gobierno nacional puso en marcha una profunda reforma del sistema de control de los alimentos en Argentina. A través del decreto 697/2026, disolvió el Instituto Nacional de Alimentos (Inal), transfirió sus funciones al Senasa y modificó aspectos centrales del Código Alimentario Argentino, en una decisión que abre un nuevo escenario para la fiscalización, las importaciones y las exportaciones.

El cambio implica que el Senasa pasará a concentrar las tareas de registro, inspección, supervisión y fiscalización de productos, establecimientos e importaciones, mientras que el Ministerio de Salud conservará el rol de definir las políticas sanitarias y actualizar el Código Alimentario Argentino.

Te puede interesar

Desde el Ejecutivo sostienen que la reorganización busca eliminar superposiciones entre organismos, reducir trámites y aprovechar la estructura territorial del Senasa, que cuenta con laboratorios e inspectores distribuidos en todo el país.

Qué cambia desde ahora

La reforma también introduce modificaciones para agilizar el comercio exterior. Entre ellas, habilita el reconocimiento por equivalencia de certificaciones sanitarias emitidas por países con sistemas de control aceptados por Argentina o con acuerdos de reciprocidad.

Además, establece que las actualizaciones del Código Alimentario Argentino deberán resolverse en un plazo máximo de 45 días hábiles y crea una Base Única de Datos administrada por el Senasa para centralizar la información sobre productos y establecimientos.

En el caso de las exportaciones, el nuevo esquema apunta a simplificar los trámites, ya que las certificaciones quedarán concentradas en un único organismo.

Mientras el Gobierno plantea que la reforma permitirá un sistema más eficiente y previsible, distintos especialistas expresaron reparos sobre algunos cambios incorporados por el decreto.

Uno de los puntos observados es el reconocimiento automático de certificaciones emitidas por otros países para determinados alimentos, ingredientes, aditivos y materiales en contacto con alimentos. Según profesionales del área de la nutrición, la medida podría implicar diferencias en los estándares de control sanitario aplicados por cada país.

También generó debate la modificación del régimen del carnet de manipulador de alimentos. Hasta ahora la capacitación debía renovarse cada tres años, mientras que con la nueva normativa el curso será obligatorio una única vez.

La implementación de la reforma será determinante para evaluar su impacto. Mientras el Gobierno apuesta a un esquema con menos burocracia, mayor integración comercial y controles centralizados en el Senasa, el desafío será sostener los niveles de fiscalización y garantizar que la simplificación administrativa no afecte los estándares de seguridad alimentaria.

El funcionamiento del nuevo sistema, la coordinación entre el Senasa y el Ministerio de Salud y la aplicación de los nuevos criterios para importaciones y controles serán algunos de los aspectos que seguirán de cerca tanto el sector productivo como los especialistas en salud pública.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo