Lo cierto es que, en ese momento, mostraron lo que sucedió adentro de la casa después del resultado parcial de la prueba. Y allí se pudo ver cómo Agustín intentó persuadir a Maxi de que, en caso de que las parejas se repitieran, perdiera adrede la competencia para no darle la posibilidad de convertirse en líder a Romina. “No le podemos regalar otra inmunidad a esta”, le dijo. Pero el cordobés aseguró que iba a ir a fondo para ganar el beneficio.
Entonces, del Moro volvió a pedir la atención de los hermanitos. “Ahora sí está todo listo, vamos a ir con las parejas”, dijo. Y mandó a ambas duplas finalistas al patio para completar el desafío. Así las cosas, cuando el locutor dio por comenzada la prueba, las parejas subieron a la primera de tres tarimas. Mientras tanto, sus compañeros los alentaban desde sus sillas.
Ya en la última tarima, la consigna fue que cada uno de los participantes levantara un pie. Y la pareja de Agustín y Thiago, que hasta ese momento estaba intentando desequilibrar emocionalmente a sus contrincantes, fue la que logró ganar la competencia. Así las cosas, el liderazgo de la semana, que entre otras cosas les permitiría salvar a uno de los nominados de la placa, se definiría entre ellos dos según explicó el conductor.
Sin embargo, minutos después del Moro anunció que había un VAR. Y mostró una imagen en la que se veía que, en realidad, en la última etapa de la competencia el participante apodado Frodo apoyaba por un instante la pierna que debía tener levantada. Por este motivo, volvió a entrar a la casa para comunicar la decisión de Gran Hermano. “Agustín, Thiago, quedan descalificados por haber apoyado el pie después de que yo les pidiese que lo levantaran. Felicito a los finalistas, Romina y Maxi”, les dijo antes de solicitarles que volvieran al jardín. Y el perdedor reconoció su error.
Entonces Maxi y Romina fueron a la tercera tarima y, cuando escucharon la indicación, se quedaron haciendo equilibrio con un solo pie. Romina parecía estar más inestable. Sin embargo, el primero en caer fue el cordobés, quien no pudo disimular su disgusto tras la derrota. “Estoy enojado conmigo”, dijo. Y la exdiputada se convirtió en líder por segunda vez. “Se viene devuelta la presión de salvar, pero es una semanita más acá adentro”, señaló satisfecha.