Una noche de 1988, Freddie Mercury y Lady Diestaban compartiendo la noche en casa de Kenny Everett con Cleo Rocos. Sobre los planes de salida, Diana le preguntó a Freddie y éste le contestó que iba a ir al Royal Vauxhall Tavern, un conocido bar gay en Londres.
Diana, de 27 años por aquel entonces, no paró hasta convencerlos de que la dejaran ir con ellos. "Dejen que la chica se divierta un poco, vamos", habría dicho Freddie en pleno auge de la princesa.
Para que Diana pase desapercibida, Mercury la disfrazó de hombre. Vestida con una chaqueta militar, una gorra de cuero y lentes oscuros, Lady Di fue al boliche con sus amigos para divertirse en una noche de copas.