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El cementerio más inseguro del país suma robos, suicidios y cultos esotéricos
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El cementerio más inseguro del país suma robos, suicidios y cultos esotéricos

Es un lugar para los muertos pero está permanentemente amenazado por los vivos en Neuquén. Piden que la policía custodie las 24 horas. Conocé la historia. 
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La mujer, de unos 80 años, encorvada por el paso del tiempo y el golpe del momento, lloraba, con un pañuelo en la cabeza, el rostro quebrado. Entonces, sintió un aliento desconocido y la voz amenazante: "Dame la cartera, vieja...". José Ferradas tiene una memoria privilegiada y el llanto de esa mujer quedó suspendido en su mente. No fue la única que sufrió un robo en el cementerio del barrio El Progreso de esta capital. Es que ahí, en un lugar donde domina la angustia y la muerte, también existe un escenario para el delito.

José suma 22 años sepultando, limpiando, viviendo su vida en medio del dolor ajeno. Jura que se siente cómodo, que está "más tranquilo" entre tumbas que en la calle. "La ciudad es un loquero, dejame acá", dice con una amplia sonrisa amarilla, de amabilidad y tabaco.

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Llamativamente, lo más duro en este cementerio de barrio no está en la ingrata tarea de sepultar. Al menos para José, el problema está en la seguridad. Allí van a descansar casi todos los muertos de la ciudad bajo tierra porque en el cementerio Central el destino generalmente es el nicho. "Enterramos a casi todos los muchachos que han tenido problemas con la ley, y sus 'historias' no terminan con la muerte", explica el encargado del lugar, nacido en Zapala y criado en una casa de concepción castrense.Recuerda robos y tiroteos, peleas por herencias y jóvenes pertenecientes a bandas que han destrozado (y destrozan) las tumbas de quienes supieron ser adversarios. Y que cayeron en el pozo final de la violencia. "Una vez velábamos a un pibe del barrio San Lorenzo, al que habían tiroteado. Lo estábamos bajando cuando comenzaron a disparar. Había llegado la banda contraria, y quedamos en medio del fuego". -¿La policía no patrulla el cementerio?-Antes teníamos seguridad policial, y las cosas andaban mejor. Pero contrataron seguridad privada, y la verdad que no sirve. Este lugar a veces es tierra de nadie. Los jóvenes vienen a robar, se llevan placas (una vez se robaron 70), muchas veces asaltan a la gente, se han llevado autos... Pero además, por las tardecitas se juntan a tomar, a drogarse y la verdad es que estamos un poco desprotegidos.Espacio completoEl camposanto se ubica entre la calle Abraham y las bardas. Al lado funciona el CPEM 48, sobre tierra que supo ser del cementerio, con problemas por esa vecindad de conveniencia (ver aparte). Hay unos 5.000 cuerpos "descansando en paz" allí y "está saturado".En ese terreno de unos 380 metros por otros 320 ha pasado de todo. En la vida y en la muerte. José dice que ingresan entre 7 y 10 cuerpos semanales, que se producen no menos de cinco robos por semana y que se volvió un escenario apetecible para los hijos de lo ajeno."Vienen, se sientan en una tumba y monitorean. Cuando ven alguna mujer sola, indefensa, la roban. Hemos agarrado a varios, pero la mayoría se escapa. También pasa que estos pibes se suman al cortejo fúnebre en moto, llegan aquí y cuando la gente deja sus autos, para ir a ver el final de su ser querido, se lo roban".  (Fuente: Diario Río Negro). 

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