Sobre la confesión que habría hecho ante los policías que allanaron su domicilio el sábado la noche, De Lucía dijo que Luna, a medida que iban apareciendo en su poder pertenencias de Micaela “hizo algunas manifestaciones en su defensa y se puso muy nervioso. Dio una explicación poco creíble y aportó algunos datos sobre algo que habría sucedido con la nena”. En ese sentido, remarcó el fiscal que Luna no dijo el lugar preciso sobre donde estaba el cuerpo, que fue hallado por el aporte de perros entrenados.Agregó que tampoco dijo nada sobre el video que muestra caminando a un hombre junto a Micaela, el mismo día de su desaparición. “El de la imagen sería él”, dijo el fiscal, en base al testimonio recogido de la pareja de Luna, quien está colaborando con la investigación. Por otro lado, ratificó que en la casa de Luna se encontró un teléfono celular de Micaela y una plancha de pelo, que también sería de la nena.
Mirá también: ¿Quién es el joven que confesó haber matado a Micaela Ortega?“Los elementos centrales para avanzar en la imputación están y no creo que se haya perdido nada sustancial con el incendio de la vivienda” sostuvo De Lucía, tras el ataque con fuego que destruyó ayer a la mañana la construcción de chapa y tirantes que ocupaba el sospechoso en el barrio Saladero. Los propios vecinos del lugar, incluso algunos que habían colaborado con su construcción, fueron los que se encargaron de quemarla, al trascender su vinculación con el caso Micaela.Sobre el hecho de que en los primeros días de búsqueda de la nena, las pesquisas llevaron, sin resultado en ese momento, a la casa de Luna, De Lucía dijo que aquellos rastrillajes “no se trataban de un allanamiento, era una búsqueda de una chica que se había ido voluntariamente de su casa. Se buscaba a una persona escondida. Era materialmente imposible registrar masivamente domicilios”, explicó. (Clarín).