Antes de llegar a la media hora, una extraordinaria combinación entre el ex atacante de La Equidad y Giovanni Simeone derivó en el 1 a 0. El preciso centro del "cafetero", el oportunismo del "Cholito" y la falta de reacción del arquero conformaron los ingredientes principales de la conquista.La respuesta local se basó en centros llovidos hacia su única referencia, y antes de que se vayan al descanso Mariano Uglessich se adueñó de un rebote para fusilar a un descolocado Enrique Bologna. De no ser por la heroica tarea del oriundo de Ramos Mejía la paridad hubiese sorprendido a Banfield.En el comienzo del complemento Enzo Trinidad pudo estirar la ventaja, pero la rápida salida deBenítez atentó contra los deseos del juvenil. En cambio, la sociedad entre Adrián Calello y Claudio Bieler servía para amenazar con la llegada de la igualdad, aunque el sacrificio de "Quique" mantuvo la diferencia. Así mismo, Rodrigo Gómez también empleó su pegada para probar al ex Peñarol.Con más actitud que buenas ideas, Quilmes arrinconó a Banfield durante todo el segundo capítulo. El ingreso de Rubén Ramírez le dio mayor peso a la ofensiva cervecera y su presencia generó varias infracciones cerca del área rival. En la más clara, el "Droopy" impactó un disparo en el travesaño que mereció concluir en la red. Más allá de la justicia, los de Matías Almeydaconsiguieron los tres puntos a domicilio. A diferencia de lo que ocurrió en la primera parte del año, el "Taladro" ganó sin merecerlo, y la fortuna que le fue esquiva durante tanto tiempo se tiñó de blanco y verde en la reanudación del campeonato.