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Con tan sólo tres años salvó a su mamá de que su papá la matara

La nena vio al hombre cuando ahorcaba a su mamá y le gritó: "basta papá, basta". El agresor tenía una orden de restricción, pero según la policía había caducado.

Hay voces en contra y a favor de la marcha #NiUnaMenos convocada para hoy en diversos puntos del país para expresar rechazo a la violencia contra la mujer y exigir respuestas por parte del Estado. Lo que no se puede negar, es que esa violencia exista. En Neuquén, una nena de tres años debió intervenir para evitar la muerte de su propia madre a manos de su ex pareja, el padre de la pequeña.

"¡Basta papá, basta!", le gritó desesperada al padre que apretaba fuertemente el cuello de su mamá en el comedor de la casa. Segundos nada más de una escena que recordará toda su vida, aunque, gracias a ella, no haya tenido el peor final: el padre soltó a la madre y esta calló rendida en una silla.

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Minutos después fue detenido por la Policía, pero no fue ni siquiera demorado. Tenía una orden de restricción desde diciembre pasado, pero había caducado.

La víctima tiene 24 años y vive con sus pequeñas hijas de dos y tres años en una casa de Avenida del Trabajador al 2000, en el barrio Progreso de Neuquén, informó el diario La Mañana. Su familia sabía de la opresión a la que era sometida la joven mientras convivían, pero creían que ya todo había terminado con la orden de restricción. "Con mi mamá sospechábamos que algo pasaba por las marcas y moretones que tenía mi hermana, pero en el último año hubo incidentes y luego de dos denuncias finalmente se separó", contó Valeria, hermana de la víctima.

De acuerdo a su relato, anoche, cerca de la una de la mañana, el hombre comenzó a eviarle mensajes de texto intimidatorios: "Le escribió que se iba a matar porque no podía disfrutar de sus hijas, le dijo que su muerte iba a ser su culpa. El último mensaje fue: 'ya vas a ver de lo que soy capaz'", la amenazaba.

En medio de la madrugada, se apareció en la casa de su ex. Primero intentó derribar la puerta, pero no lo logró. Trepó por los techos y pudo acceder a un patio interno.

"Mi hermana desesperada llamó a la Policía e intentó salir por la puerta del frente, pero su ex escuchó cuando abría la puerta y volvió hacia el frente donde se la topó de frente, la pecheó y la hizo entrar", detalló Valeria. Las dos chiquitas estaban en la casa.

En un momento, la mujer pudo tranquilizarlo, pero esperaba que pronto apareciera la Policía. Pero el hombre volvió a violentarse, llegando al punto de intentar ahorcarla. Ahí fue cuando una de las nenas, la de tres, le gritó que se calmara y que se detuviera. "¡Basta, papá, basta!"

"Parece que cuando mi sobrinita le pidió por favor, el tipo se destrabó y se calmó. Ahí llegó la Policía y lo sacaron esposado", señaló Valeria. Según su relato, la hermana llamó a la Policía apenas oyó los ruidos en el techo. Pero "el móvil llegó mucho después". Lo curioso es que, después de la detención, no tardaron mucho en volver a liberarlo. "Lo sacaron esposado, pero como la orden no había salido del Juzgado, lo llevaron a la casa de la madre", contó indignada.

La joven quiso hacer la denuncia ayer, pero desde la Comisaría Tercera le dijeron que "no toman denuncias después de las 15", consignó el diario local.

La pareja se conoce desde la adolescencia, pero y después de ocho años de matrimonio y dos hijas fruto de la relación, los incidentes violentos fueron recurrentes. Valeria contó que cuando su hermana se separó acudió al Centro de Atención a la Víctima y, desde ese momento, había una orden de restricción y se habían dispuesto vigilancia policial. En abril se hizo una supuesta renovación de la restricción, pero ayer los policías le informaron que no estaba en vigencia, por eso lo liberaron.