La más clara la tuvo Emiliano Rigoni en esa parte inicial, apenas comenzó el partido, con un remate a media altura que sacó el arquero al córner.
El complemento fue de acción pura y casi una batalla sin cuartel. Los mediocampos se convirtieron en un lugar de paso para ambos clubes y el trámite se vivió en las áreas de cada uno.
En el Estadio Arena Condá, de Chapecó, el local fue quien contó con las situaciones más claras: disparó en tres ocasiones a los postes y tuvo un gol abajo del arco que Rangel envió por arriba del travesaño. El Marciano Ortiz y Rigoni, nuevamente, fueron los que movieron el avispero por el lado del club de Avellaneda con un lanzamiento al travesaño y un córner olímpico que sacó el arquero Danilo.
Luego de una tensa batalla entre hinchas del Rojo y la Policía en las tribunas, el partido se prolongó por 12 minutos más en que ninguno consiguió romper el cero. Como consecuencia del 0-0 que tuvieron en Avellaneda, el partido debió trasladarse a los disparos desde el punto de penal.
16 ejecuciones debieron transcurrir para que el pasaje a cuartos de final de la Copa Sudamericana finalmente tenga dueño: el arquero Danilo le detuvo el disparo a Nicolás Tagliafico y convirtió a los suyos en uno de los 8 mejores de la competencia, que deberá chocar ahora con Junior de Colombia.