En ese sentido, Giraldo detalló que la decisión de Conmebol provocó que este operativo deba gestarse en diez días, y que involucrará a dos mil policías nacionales de España, más dos o tres mil de otras fuerzas.
"Es un reto y se nos ha dado muy poco tiempo para ponernos en contacto con la Policía de la Argentina para que nos envíe un listado de las personas que viajarán y los aviones que utilizarán", explicó.
Además, confió que pidieron la colaboración de la Policía Federal Argentina para poder aplicar el derecho de admisión sobre personas con causas judiciales y restricción de concurrencia a los estadios.
"Tenemos que hacerlo en coordinación con la Policía argentina, nosotros tenemos que pedir todo tipo de información y no se descarta que viajen algunos policías de Argentina para que nos ayuden en la prevención. Aquellos que tengan prohibido el acceso a los estadios o la salida de Argentina para llegar a España no podrán entrar, pero el trabajo debería empezar allí", sostuvo.
Y completó: "Lo primordial para nosotros es que las hinchadas se mantengan separadas, hay una fase crítica que es el final del encuentro, va a haber dos zonas de seguridad en la Ciudad, distanciadas, con refuerzo en las zonas turísticas. Va a ser similar a un clásico Madrid-Barcelona, tenemos mucha experiencia en función de este tipo de partidos".
"Tenemos precedentes en otros partidos porque ne España estamos acostumbrados a los protocolos de separar a las hinchadas en diferentes zonas de la Ciudad. Por ejemplo la Champions entre Inter y Bayern Munich hace unos años atrás", completó.