En ese sentido, se manifestó que el rápido reconocimiento de los síntomas es un factor que influye en forma determinante sobre las posibilidades de tratamiento, tanto para el isquémico -producido por la súbita oclusión de una arteria cerebral-, como para el hemorrágico -ocasionado por la ruptura de una arteria del cerebro.
El ataque cerebral isquémico puede ser tratado, en algunos casos, con drogas trombolíticas que diluyen el coágulo que ha tapado la arteria, siempre y cuando sean administradas en las primeras horas.
Según estudios nacionales e internacionales, sólo uno de cada cuatro pacientes llega a tiempo al hospital. Hay varios factores que determinan esta baja proporción de consultas a tiempo. Uno de los más importantes es el desconocimiento de los síntomas.
Tanto en países con gran desarrollo como en otros con economías emergentes, el nivel de conocimiento de la población sobre el ataque cerebral es bajo. Esto ha motivado que en los países más desarrollados y algunos de Latinoamérica como Brasil, se hayan implementado grandes campañas de información a la comunidad que han logrado resultados alentadores.
Uno de los datos más preocupantes es que las personas con mayor desconocimiento sobre el ataque cerebral son aquellas con mayor riesgo de sufrirlo: los ancianos.
En Argentina prácticamente no se habían hecho esfuerzos para informar a la población acerca del ataque cerebral. Hace 10 años, a partir del 2007, la Sociedad Neurológica Argentina decidió conmemorar el Día Mundial del Ataque Cerebral a través de una campaña en la que el principal objetivo es concientizar a la comunidad acerca de la existencia de estos episodios que pueden alterar la vida de un paciente o terminarla.
Para el año 2017, el eje de la campaña recae en el rápido reconocimiento de los síntomas como punto de partida para generar una consulta inmediata. Para cumplir este objetivo se invitó a la comunidad a concurrir a la actividad programada para este lunes 30, a las 9, en el hospital San Martín de Paraná.